Dentro
de nuestro serial sobre Trainspotting, hoy nos toca hablar sobre la etiología. Como vimos en la primera entrega,
Irvine Welsh piensa que la causa de su adicción fue la muerte de su padre y un
fracaso amoroso. Pero lo que sabemos es que es necesaria una combinación de
factores de distinto índole.
La etiología de las drogas es “vista
como el resultado de la interacción de múltiples factores: sociales,
psicológicos, culturales y biológicos (...) Desde esta perspectiva
biopsicosocial, las acciones de la sustancia son críticas, pero no todas las
personas que se hacen dependientes experimentan los efectos de la misma manera
o están influidos por el mismo número de factores. Con los opiáceos, como con
otras drogas, existe una larga lista de factores sociales y culturales que
influyen la disponibilidad y el uso inicial. La "presión del grupo" y
determinados "modelos" suelen ser decisivos en el consumo inicial,
pero posteriormente los factores farmacológicos y los efectos iniciales de la
droga juegan un papel importante en la perpetuación y progresión hacia la
dependencia. (Martínez,
M., 2002, P. 117).

En las causas biológicas es fundamental la
genética, tanto para la conducta problema como para tener una personalidad más
proclive a la adicción. Así, Seba Díez (1999) refiere que en los estudios genéticos, se han demostrado un importante peso de este
factor (...) Por otro lado, están
aquellos estudios que investigan la posibilidad de que los genes determinen no
las conductas adictivas en sí, sino las características de personalidad
identificadas como factores de riesgo para la aparición de abusos de drogas.
(P. 25).